Todos tenemos preguntas sobre la fe, incluso esas que no estamos seguros si se vale hacer. En Pregunta el primo de un amigo vamos a sacar esas preguntas a la luz y platicarlas con honestidad, humildad, verdad y gracia. Seguir a Jesús no significa apagar la mente, ignorar lo que hemos vivido o hacer como que las preguntas difíciles tienen respuestas fáciles. Juntos vamos a hacer espacio para preguntas reales, buscar respuestas en la Palabra y descubrir por qué Jesús sigue siendo digno de nuestra confianza.